impagos.app vigila tus facturas vencidas y manda los recordatorios por ti. Empieza suave, sube el tono solo si el cliente no responde, y para en cuanto cobras.
Eso ya lo sabes. Lo tienes en tu Excel, en tu programa de facturación o en la cabeza. Lo que cuesta es sentarse cada quince días a escribir el email incómodo, cliente por cliente, sin que se te pase ninguno. Y eso es justo lo que nadie quiere hacer.
Arrastra los PDF —hasta cien de golpe— y se leen solos: cliente, importe, vencimiento y contacto. Solo revisas los que no se hayan entendido bien.
Cada mañana se revisa qué ha vencido y qué sigue sin cobrarse. No hay que acordarse de nada ni entrar a mirar.
El primero es un recordatorio amable. Si no hay respuesta, el siguiente es más firme. En cuanto marcas la factura como cobrada, se para todo.
Tú no tienes que decidir cuándo insistir ni cómo decirlo. Cada nivel se manda solo si el anterior no ha funcionado.
Cordial y breve. La mayoría de retrasos se resuelven aquí, porque suelen ser despistes.
Más directo, con los días de retraso encima de la mesa y una fecha concreta.
El último paso antes de reclamar en serio, con el tono que toca y constancia de lo enviado.
Cien facturas a la vez. Los datos se extraen solos y solo pasas por las que dieron problema.
Funciona aunque no entres en semanas. No hay que darle a ningún botón para que salga el aviso.
Qué está pendiente, cuánto lleva vencido y qué aviso se mandó. Marcas cobrada y desaparece del seguimiento.
Las facturas llevan datos de tus clientes. Se guardan en privado y solo se sirven a tu cuenta.
Estamos empezando y hablamos con todo el que nos escribe. Si te interesa probarlo, cuéntanos cómo llevas hoy los cobros.